Conejos y luz roja. Pequeña anécdota.
En el sitio donde trabajo es un parque natural. Tenemos una finca de 6 hectáreas cerrada, donde obviamente no se permite la caza, así que tenemos un plaga de conejos enorme, que no nos causa mayor molestia.
El conejo es sobre todo de hábitos nocturnos, sabíamos que había bastantes, pero la sorpresa fue que salía a probar la Rayus tricolor que me vendió Upz, para ver si el color rojo o azul los asusta menos.
El resultado fue muy curioso. Con el rojo, los conejos se asustan bastante menos que con luz blanca. Pude acercarme bastante más. Pero es que el color rojo refleja muchísimo en la córnea de los conejos y apuntas a lo lejos, no ves el conejo si está más lejos de lo que alumbra la luz roja, pero si dos ojos muy brillantes mirando.
El caso es que me puse quieto en un punto y como en las películas, tenía 70 pares de ojos mirando. 70, que los pude contar. Algunos en zonas de matorral espeso, pero dentro, dos o tres pares de ojos brillando. Y venga a apuntar a una lado y a otro y salir más ojos brillantes.
Todo un espectáculo. Llevo varios días llevando a compañeros para verlo y es todo un acontecimiento.
Sabíamos que teníamos conejos, pero no esa barbaridad.
Lamentablemente todos los intentos de sacar fotos con el móvil, acaban en fracaso.
Pues que ya sabéis una cosa más para trastear con las linternas.
El conejo es sobre todo de hábitos nocturnos, sabíamos que había bastantes, pero la sorpresa fue que salía a probar la Rayus tricolor que me vendió Upz, para ver si el color rojo o azul los asusta menos.
El resultado fue muy curioso. Con el rojo, los conejos se asustan bastante menos que con luz blanca. Pude acercarme bastante más. Pero es que el color rojo refleja muchísimo en la córnea de los conejos y apuntas a lo lejos, no ves el conejo si está más lejos de lo que alumbra la luz roja, pero si dos ojos muy brillantes mirando.
El caso es que me puse quieto en un punto y como en las películas, tenía 70 pares de ojos mirando. 70, que los pude contar. Algunos en zonas de matorral espeso, pero dentro, dos o tres pares de ojos brillando. Y venga a apuntar a una lado y a otro y salir más ojos brillantes.
Todo un espectáculo. Llevo varios días llevando a compañeros para verlo y es todo un acontecimiento.
Sabíamos que teníamos conejos, pero no esa barbaridad.
Lamentablemente todos los intentos de sacar fotos con el móvil, acaban en fracaso.
Pues que ya sabéis una cosa más para trastear con las linternas.
La oscuridad es barata.